COMUNION N. 8: 8-14 Mar.
 
 

Centenario della morte dei Santi Giovanni de Matha e Giovanni Battista della Concezione. Intervista alla Famiglia Trinitaria
P. Pedro Aliaga, Consejero General de la Orden. Provincia de España Sur.

1. ¿En términos vocacionales, qué significa para ti la celebración de este Centenario?

A esta pregunta puedo responder sólo “en esperanza”, es decir: “espero” que un momento tan importante para la Orden, de celebración y reflexión sobre estas figuras capitales incida en mí, me ayude a renovar el entusiasmo por nuestra vocación trinitaria, aprendiendo de ese tesoro inconmensurable de caridad que se contiene en nuestros Padres.

2. Y para la Familia Trinitaría, ¿crees que es importante esta celebración?

Debería ser cada sector de la Familia Trinitaria quien respondiera a esta pregunta para que fuera una respuesta competente y adecuada. Creo que sí debe ser importante para la Familia Trinitaria, en cuanto que uno de los elementos que hemos acordado que constituyen los vínculos de unión de nuestra Familia es, precisamente, considerar a san Juan de Mata como Padre común.
Como dije en la Asamblea de Ávila, sería de desear que se hiciera un esfuerzo común en la Familia por conocer a ambas figuras, porque ambas forman parte de nuestro patrimonio común. Ahora bien, los frailes no debemos olvidar que cada instituto femenino tiene su propio fundador o fundadora, y que no es igual el rol que “nuestros santos Juanes” tienen para los frailes que el que puedan tener para otros miembros de la Familia Trinitaria. Lo cual no quita nada en la consideración que merecen por parte de todos los que nos llamamos “trinitarios” o “trinitarias”.

3. ¿Habría que rejuvenecer estas dos figuras para ofrecerlas hoy al mundo?

¡Buena pregunta! Los trinitarios estamos acostumbrados al “consumo interior” de nuestros santos, de nuestra espiritualidad, de nuestras cosas. Somos una orden un poco “autoconsumista”. Por ejemplo, rara vez producimos un libro sobre nuestra Orden o nuestros santos en una editorial o en un medio de comunicación “universal”. Salvo excepciones, en una librería religiosa, de cualquier nación donde estamos presentes los trinitarios, será imposible encontrar una biografía o una imagen de san Juan de Mata; quizás san Juan Bautista de la Concepción tenga más suerte en ese sentido, en cuanto a la difusión de su obra literaria.
En fin: los trinitarios tenemos que convencernos de que “nuestros santos Juanes” no nos pertenecen, no son propiedad, ni de los trinitarios ni de la familia trinitaria. Son de la Iglesia para la Humanidad, son dos encarnaciones del Evangelio, son dos buenas noticias para el mundo… y son dos deudas que los trinitarios tenemos con la Iglesia y con el mundo.
Por tanto, presentar a nuestros Padres como un servicio a la Iglesia y a la sociedad es eso, un servicio, y no tanto un acto de complacencia narcisista. Como punto de partida creo que estaría bien ese planteamiento. Y muy en breve: san Juan de Mata es buen maestro y compañero de camino para quienes buscan a Dios en el servicio concreto del hombre. La experiencia de san Juan Bautista es algo realmente impresionante, la suya es una lección de vida, donde las cosas divinas y humanas están integradas en una armonía muy interesante.

4. Finalmente, ¿cómo presentarías a los jóvenes en formación a nuestros dos santos?

Lo primero, no apuntándonos al batallón de los perezosos. Es decir: no hay que acercar los santos a los jóvenes, sino los jóvenes a los santos. Hay que conocer bien su ambiente, su cultura, su sociedad, su Iglesia, su espiritualidad… para poder conocerlos mejor. Eso no tiene por qué ser aburrido… es evidente el interés que la novela histórica suscita entre los jóvenes y menos jóvenes de nuestro tiempo… Yo no digo que nos dediquemos a la novela histórica, pero sí que aprendamos a tener un poco de pedagogía para que los jóvenes tomen GUSTO por conocer la vida y el mensaje de nuestros Santos Padres.
Creo que hay buenos instrumentos para conocer las biografías de ambos santos, la obra, los escritos (en el caso de san Juan Bautista), la espiritualidad… Se trata de aprovecharlos, de trabajarlos con paciencia y constancia, sin prisas y con método, para después, con un poco de fantasía y buen hacer, poder presentarlos de un modo que pueda ser atractivo para los más jóvenes.
Creo, en fin, que hay que insistir en que para un trinitario el conocimiento y el afecto hacia nuestros Santos Padres es algo fundamental, esencial, irrenunciable. Son una referencia obligada en nuestra identidad trinitaria. Tenemos que aprovechar estos centenarios para conocerlos, más y mejor.

 

N E W S

Bendicion del Nuevo Cristo de la Parroquia – Santuario San Juan de Mata de Salamanca

El día 22 de febrero se colocó un nuevo Cristo en la parroquia de San Juan de Mata, de Salamanca, en el vano que separa el presbiterio de la nave de la iglesia y que está sostenido en el aire por tres sirgas. Y el domingo, día 4 de marzo, en la eucaristía de las 12,00, tuvo lugar la bendición de la nueva imagen por el párroco y ministro de la casa, Fr. Daniel García, en unión con la comunidad parroquial.
La imagen es una talla en madera policromada de dos metros de altura, inspirada en un modelo característico de Crucificado gótico de comienzos del siglo XIV, que se define por su belleza y serenidad al representar a Cristo Crucificado breves instantes después de su expiración. Los rasgos faciales del Cristo son finos y hermosos mostrando la leve sonrisa típicamente gótica, con el tórax saliente y el vientre hundido al tiempo que, dirigiendo la parte superior del cuerpo y la cabeza hacia la derecha y la inferior a la izquierda, se articula todo su figura dibujando la famosa S gótica, tan típica de este tipo de Crucificados. Muy importante es siempre en este tipo de Cristos góticos el perizoma -o paño de pureza- que adquiere una gran presencia y definición con sus característicos pliegues en V –tan propios del siglo XIV- y la vistosidad y volumen del anudamiento lateral. En la policromía se ha seguido el modelo del Cristo de la capilla de Caparroso en la Catedral de Pamplona.

UN CRISTO SOBRE LA CRUZ EN IPSILON O EN FORMA DE “Y” GRIEGA

La Cruz en forma de Y griega de nuestro Cristo, imita un árbol sin descortezar que conserva la estructura del tronco, una vez despojado de las ramas menores. Este tipo de Cruz se repite frecuentemente en Italia y en Alemania en el siglo XIV. Esta idea de cruz con estructura natural, considerada como árbol de vida, está embellecida por hermosas tradiciones legendarias durante la Edad Media.
Una de estas episodios fantásticos hace referencia a la vinculación legendaria de la Cruz del Calvario con el Árbol del Paraíso de cuya madera procedería la primera: el árbol que trajo la Muerte convertido milagrosamente en el árbol que trajo la Vida. Esta idea queda expresamente recogida en nuestra Cruz de la parroquia de San Juan de Mata.
Se recoge así, la tradición Así de la Cruz del Calvario con el Arbol del Paraíso de cuya madera procedería la primera : el árbol que trajo la Muerte convertido milagrosamente en el árbol que trajo la Vida. Esta idea queda expresamente recogida en nuestra Cruz de Salamanca.

Fr. Daniel García

 

Besapies a Jesús Nazareno Rescatado en Lima – Perú

En el marco de los 330 años de la fundación del monasterio de HH. Trinitarias de Lima por el entonces arzobispo de Lima, el trinitario calzado, Juan de Almoguera, se ha celebrado en dicho monasterio el besapies tradicional a Jesús Nazareno Rescatado. Desde hace muchos años, la ciudad de Lima en Perú, al llegar el primer viernes de marzo se viste de morado y se une desde el Monasterio de las Trinitarias de clausura a la tradición del besapies de Jesús.
Los hermanos de la Hermandad de “Jesús Cautivo” organizados en sus distintas cuadrillas acompañaron a los cientos de fieles que pasaron al pie de Jesús. En ese beso se contemplaban las lágrimas de tantos hermanos peruanos. Era la lágrima del pobre que no tiene para comer porque no encuentra trabajo. Era lágrima del enfermo que le pedía a Jesús salud; la lágrima del anciano y anciana que en el atardecer de su vida se encuentra solo, desamparado y sin ayuda. Es la lágrima de tantos y tantos hermanos que ese día con mucha fe y devoción a Jesús cautivo, ofrecían sus oraciones y sacrificios por el Jesús Cautivo Redentor.
Durante dicha jornada del primer viernes se celebraron misas cada hora desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche. Y las hermanas trinitarias desde el claustro fueron animando con sus voces y coro las misas. La misa central fue presidida por el trinitario P. Juan Martínez y acompañada por el grupo de Caminos Trinitarios de la Parroquia Santísima Trinidad.
Ojala que esta tradición tan trinitaria del primer viernes de marzo de no se pierda con el trascurrir de la historia. Pues la devoción a Jesús Nazareno sigue siendo hoy una interpelación al Cristo cautivo y redentor que invita a la liberación.

Angel García Rodríguez, osst.
Lima (Perú)

 

E L P E R S O N A J E
Fra. Vincent Ignace Rakotoarivelo

Fra. Vincenzo, come hai conosciuto i trinitari?

La conoscenza fu del tutto occasionale: Il mio papà, su richiesta di Mons. Vollaro per una collaborazione, si trasferì nella città di Ambatondrazaka e con lui tutta la famiglia. Questi i primissimi contatti con un appartenente all’Ordine trinitario. Nella nuova residenza e con mio padre a servizio del vescovo mons. Vollaro è stato quasi naturale inserirci nella parrocchia gestita dagli stessi trinitari.
All’epoca avevo dodici anni e frequentavo le scuole presso il collegio “dei fratelli delle Scuole Cristiane“ ma la mia parrocchia, come detto, era quella dei Trinitari per cui il contatto con loro (in particolare P. Alberto Pesce), era continuo perchè buona parte del tempo libero lo trascorrevo in parrocchia.
All’epoca P. Alberto era promotore vocazionale e quotidianamente mi invitava e mi suggeriva di intraprendere la vita religiosa: (oggi devo constatare che il Signore, tramite lui, mi chiamava al suo servizio).
Dopo qualche anno la mia famiglia si trasferì in altra località ma sempre vicino ai Trinitari. Qui ho conosciuto tra gli altri anche Fr. Domenico Randolfi trinitario laico. Mi pregiavo della sua paterna amicizia ed ero affascinato dal suo modo di espletare le sue mansioni anche le più umili. Il seme l’aveva forse posto già in precedenza P. Alberto ma ora si concretizzava la volontà di entrare a far parte dell’Ordine trinitario e di pormi a servizio anch’io nella forma laicale proprio come fra Domenico (volevo imitarlo!).

Che cosa ti ha attratto per farti trinitario?

In occasione della visita di Sua Santità Giovanni Paolo II nel Madagascar, i PP.Trinitari organizzarono per i propri aspiranti, postulanti, novizi e studenti un viaggio a Tananarivo per partecipare agli incontri durati 4 giorni con il Santo Padre. Grazie a P. Alberto mi è stato concesso di partecipare a quegli incontri ma soprattutto, per quattro giorni, ho avuto l’opportunità e il piacere di convivere e condividere a stretto contatto con quei giovani trinitari. Ero pieno di entusiasmo, sentivo dentro una soddisfazione nuova e senza ben avere la cognizione di quello che stava accadendo, mi sentivo diverso e pieno di fervore. Questo mi ha portato ad iscrivermi nella lista degli interessati alla vita religiosa trinitaria per cui durante il periodo estivo, per circa un mese, facevo vita comune con gli aspiranti nel collegio, ero felice e spensierato e il desiderio di far parte definitivamente della famiglia trinitaria era sempre più forte. Nell’agosto del 1993 durante le vacanze estive, varcai la porta della nuova casa di formazione di Ambatondrazaka per vestire finalmente l’abito dei trinitari e far parte della loro famiglia come figlio di S. Giovanni de Matha.

Che mansioni e ruoli hai svolto in passato e quali oggi?

Dal 2002 dopo la professione solenne dei voti sono stato mandato a Cerfroid come aiuto e collaborazione alla delegazione francese fino al 2004. In seguito il P. Generale pro tempore P. José Hernández mi ha chiamato a prestare servizio presso la Curia Generalizia in Roma. Tutt’oggi continuo a contribuire con la mia opera presso la comunità della curia generalizia (animazione liturgica, commissioni diverse, manutenzione della proprietà) e in particolare a disposizione del P. Generale come suo segretario personale per aiutarlo a svolgere la sua missione con efficacia, stando al suo fianco per intervenire a sua richiesta in qualunque necessità.

In fine, come incoraggeresti i giovani a perseverare nella chiamata del Signore?

La chiamata del Signore è misteriosa e spesso inspiegabile. Non è rivolta a particolari categorie di uomini e donne (siano ricchi o poveri, dotati di grandi intelligenza o meno dotati). Il Signore nel suo misterioso disegno ha bisogno di tutti e spesso di persone che agli occhi nei più, appaiono addirittura insignificanti.
La mia esperienza dall’inizio ad oggi è stata e resta semplicemente meravigliosa, ricca di esperienza e di conoscenze diverse. Da una isola quasi sperduta nell’oceano indiano per volere di Dio ho varcato i confini e sono giunto in Europa (Francia, Italia, Spagna, Polonia, Slovenia, etc.), ma soprattutto ho trovato una ricchezza interiore, ho imparato altre lingue ed è cambiato il mio rapporto con gli altri. Il dialogo è aperto e schietto grazie alla ricchezza spirituale acquisita. Un’ultima riflessione sul meraviglioso e ineguagliabile abito che indosso con piacere e fierezza e che senza dubbio sin dall’inizio è stato per me motivo di attrazione e di scelta trinitaria.


La Pagina di Mons. Di Donna
Don Carmine Catalano “L’eccidio delle sorelle Porro: un massacro che fa ancora discutere

Il 7 marzo ricorre l’anniversario del famigerato eccidio delle sorelle Porro. Sono passati sessantasei anni da quel triste e violento scempio che ancor oggi inquieta le coscienze. La storia è nota e, quando accadde, in un secondo dopoguerra lacerato da devastanti sconfitte politiche ed economiche, provocò dolorosi rimorsi in tutti gli ambienti della società civile del tempo. La stampa, che provava a muovere i primi passi in una società più libera e non soffocata dalla repressione fascista, dette all’episodio una risonanza nazionale che varcò il confine del nostro Paese. Molto si parlò – e per lungo tempo – delle gravi condizioni economiche in cui versavano i braccianti andriesi e, pur mettendo a fuoco una realtà inconfutabile che nessuno potrà mai mettere in discussione, dove la miseria da una parte e le rivendicazioni politiche dall’altra le facevano da padrone, molto poco, invece, si sono analizzate le personalità delle sventurate quattro sorelle Porro, e, di tutte quelle anime che, in quella giornata, ma anche nei giorni precedenti, senza preclusione di sesso e di appartenenza sociale, hanno per un tragico disegno del destino subito lo straziante schiaffo della violenza.

Le biografie dei deceduti, sempre così superficiali e scarne, in un momento in cui il nostro Paese viveva una situazione di esasperazione a causa di una classe dirigente per metà legata al passato fascista e per l’altra metà disposta a sperimentare i principi della democrazia – tra di loro c’erano servitori dello Stato come poliziotti, carabinieri ma anche cittadini provenienti dal ceto contadino e dalla società civile –, non interessavano a nessuno. Molto si è parlato della fame e di quella consequenziale violenza che ne scaturì da parte di alcuni braccianti che, accecati dall’odio di classe, usarono le armi e cercarono la “morte” per appropriarsi di diritti sacrosanti di dignità umana ma, poco si è parlato delle individualità delle sorelle Porro che ebbero il solo peccato di far parte di un ceto sociale di privilegio. A nessuno è mai importato nulla della loro reale vita e in quale ambiente familiare fossero vissute. Una vita che pur trascorsa nell’opulenza della borghesia terriera, era fatta, più che altro, di ripetitive preghiere, di grevi silenzi, di pochi sfarzi e di sogni repressi e mai realizzati.

Fu un destino ingiusto il loro, come lo fu per migliaia e migliaia di donne del nostro Paese. Delle quattro sorelle, solo Stefania, quasi quarantenne, lasciò il nubilato, mentre Luisa, Vincenzina e Carolina, non ebbero modo di maritarsi e, pertanto, non realizzarono quel sogno che ogni donna, in special modo in quel periodo storico, voleva sperimentare. Si impegnarono nei lavori domestici, nell’ago e nel cucito e, più che altro nella preghiera. Le loro uscite quotidiane prevedevano soltanto le visite al cimitero o alla vicina San Francesco che da più generazioni era la chiesa dei loro antenati. Devote e pie, fu per loro naturale appoggiare gli ideali della Chiesa che, dopo il crollo del Regno d’Italia, divennero un punto di riferimento per molti giovani e per molte donne, più che altro, tanto che si iscrissero alle associazioni come l’Azione Cattolica e le ACLI per solidarizzare con la nascente Democrazia Cristiana. Bisognava, a tutti i costi, rimettere in moto questo Paese.

Andria, per di più in quegli anni, ebbe la presenza della nobile figura di monsignor Giuseppe Di Donna che, sempre in prima linea per aiutare i più indifesi, istituì nel 1943 “l’Opera dei Ritiri di Perseveranza”, in cui si tenevano incontri mensili affidati alle prediche dei Padri Gesuiti; omelie molto seguite dai giovani e dalle donne andriesi. Ma dal giugno del 1945 si registrarono una recrudescenza di scontri a fuoco che aggravarono i rapporti tra la classe dei braccianti – la maggior parte iscritta alla lega o al partito comunista – e le istituzioni pubbliche e religiose e i proprietari terrieri. Nonostante i buoni propositi delle associazioni religiose, Andria divenne la roccaforte rossa d’Italia. Nel 1946, proprio nelle prime giornate di marzo, quando gli scontri divennero sempre più accesi, le tre sorelle, ormai anziane e fiduciose della loro preghiera, rifiutarono di lasciare la loro dimora in piazza Municipio e seguire i loro parenti in luoghi più sicuri. Si sentivano, nonostante tutto, tranquille in quanto non solo avevano elargito la somma di cinquecento mila lire ai Salesiani per acquistare un terreno e costruire un oratorio, ancor oggi in vita, chiamato “Don Bosco” che, con la sua costruzione avrebbero trovato lavoro tanti disoccupati andriesi ma, più che altro erano certe che a donne vecchie e sole come loro nessuno avrebbe mai potuto far del male.

Ma il destino era segnato. Già dal 6 marzo alcuni individui si presentarono al loro palazzo in piazza Municipio per rovistare i loro appartamenti e quello del loro inquilino Francesco Ciriello, direttore della Banca d’Andria, in cerca di armi e persone. Era il segnale che qualcuno aveva sparso dicerie nei loro riguardi. Il pomeriggio, del giorno dopo, il fatidico 7 marzo, invece, si venne a sapere che l’onorevole Giuseppe Di Vittorio, segretario della confederazione generale del lavoro, doveva tenere un comizio proprio nei pressi della loro abitazione per invitare i contadini andriesi a tenere la calma. Luisa, Stefania, Carolina e Vincenzina pur intimorite per l’ennesimo comizio che, visto l’evolversi della situazione incandescente di una buona parte dei braccianti andriesi e, più che altro, per l’oscura e misteriosa visita dei cinquanta contestatori del pomeriggio precedente che cercavano armi che mai loro avrebbero potuto possedere, presero le due valigie che avevano preparato con i loro beni più cari e scesero al piano terra per dedicarsi, con i Ciriello, i portinai e la domestica, nella guardiola del loro palazzo, alla recita di un rosario.

Erano passate da qualche minuto le ore 20 quando, ad un tratto, un colpo d’arma da fuoco tuonò nelle tempie della scioccata folla e della compagnia che pregava in portineria. Da quel momento al grido “hanno sparato dal palazzo delle sorelle Porro”, iniziò il macabro eccidio. Francesco Ciriello, Stefania e Vincenzina Porro, nonostante le violenze scamparono la morte, invece, per Luisa e Carolina non ci fu nulla da fare. Furono afferrate in via San Mauro e spinte attraverso l’androne del loro palazzo prima in piazza Municipio e poi trascinate per i capelli in via Bovio: “ammazzatele, ammazzatele che hanno le bombe nel petto” gridavano i rivoltosi con veemenza. Uno di loro con una gruccia le colpiva senza ritegno e pietà. Carolina fu uccisa da un esagitato con un colpo di baionetta allo stomaco e pestata a sangue ripetutamente sul viso dai tacchi delle scarpe di una donna e Luisa, invece, dopo aver “benedetto” il suo carnefice mentre con la sua mano esile si liberava gli occhi dai capelli imbrattati di sangue, fu mandata a sbattere, con un violento spintone, tra ingiurie indicibili, contro lo spigolo della porta attigua all’armeria Giannotti.

I corpi delle due sorelle Porro giacquero nel fango per tutta la notte, osservati a vista dai cinici agitatori, impedendo qualsiasi soccorso. Al mattino dell’8 marzo – giornata che oggi è dedicata alla festa delle donne – girava voce che i due dilaniati cadaveri sarebbero stati trascinati per le vie della città. Intervenne, finalmente, la forza pubblica su sollecitazione del vescovo Di Donna e i cadaveri, finalmente, vennero prelevati e trasportati al cimitero, tra un fragoroso e inaspettato applauso liberatorio.

Alle ore 11, una piazza Municipio gremita da uomini e donne di tutte le età, ascoltava il provato onorevole Giuseppe Di Vittorio il quale con toni fermi e chiari prometteva che il lavoro molto presto sarebbe arrivato e che, in ogni caso, l’ordine pubblico doveva assolutamente ritornare sovrano.
La scrittrice Ada Negretti – una donna che ben conosceva i tormenti dell’animo delle donne del Sud –, nel 1948, durante le fasi più tumultuose del processo, così ricordava le due sorelle Porro:«in chiesa venivano additate con reverenza e rispetto quando snocciolavano compostamente i rosari sul nero dei loro vestiti. È tutto lindo e accurato in queste donne. La rigida educazione ricevuta da genitori esemplari ha messo nelle figlie il senso preciso della signorilità senza, ostentazioni, della grazia senza chiasso, del contegno misurato ma senza rigidezza: mai un eccesso. E tanto rispetto dei simili, tanta comprensione per le loro pene, pei dolori, per le miserie, per gli affamati, pei derelitti».

Riccardo Riccardi

 

Cumpleaños y Efemérides
8 al 14 de marzo de 2012.
Felicidades

9 P. Albert Brierley, de la Provincia de Canadá, nacido en Montréal en 1945
Fra. Alphonse Mariya de Grace, del Vicariato de India, nacido en Thodupuzha en 1964
Fra. Elysé Daniel Jose Nirina Rajevoharison, de la Provincia de Madagascar, nacido en Antananarivo en 1981

10 Fra. Jean de Dieu Rakotondranaivo, de la Provincia de Madagascar, nacido en Andrefatanana (Faratsiho) en 1970

12 P. Giuseppe Solfizi, de la Provincia de Italia Norte, nacido en Cappadocia (L'Aquila) en 1941
P. Siby Antony Puthussery, del Vicariato de la India, nacido en Cheethappara en 1980
Fra. Bibin Puthussery, del Vicariato de la India, nacido en Kalady en 1988
Fra. Rinto Mathew Mukkattukavumkal, del Vicariato de la India, nacido en Kattappana (Idukki – Kerala) en 1990

13 P. Michele Siggillino, de la Provincia de Italia Norte, nacido en Grassano (Matera) en 1944
P. Damian Anuszewski, de la Provincia de Estados Unidos, nacido en Mount Carmel (PA) en 1946
P. Grégoire Ramahefaharisoa, de la Provincia de Madagascar, nacido en Kiranomena (Tsiroanomandidy) en 1966
P. Natalino di Rienzo, de la Provincia de Italia Norte, nacido en Minturno (Latina) en 1964
P. Sajeev Joseph, del Vicariato de la India, nacido en Eraviputhenthurai (India) en 1980