COMUNION N. 26: 19 July - 1 August
 
 

Centenario della morte dei Santi Giovanni de Matha e Giovanni Battista della Concezione. Intervista alla Famiglia Trinitaria

Hna. Sor María Josefa Juan, Superiora Generale delle Trinitarie di Valencia, risponde sul Centenario della norte dei nostri Santi Padri Giovanni De Matha e Giovanni Battista della Concezione.

1. En términos vocacionales, ¿qué significa para ti la celebración de este Centenario?

La celebración de un centenario sobre estos dos grandes santos siempre incide positivamente en nuestra vida de RR. Trinitarias. Nos ayuda a vincularnos más a la Familia trinitaria en la que todos participamos de las mismas vivencias.

2. Y para la Familia Trinitaria, ¿crees que es importante esta celebración?

Sí considero que es muy importante. Son dos grandes santos que hacen bien a la Iglesia y su recuerdo y conmemoración es siempre un aguijón en el camino de santidad al que estamos llamados todos.

3. ¿Habría que rejuvenecer estas dos figuras para ofrecerlas hoy al mundo?

La presentación de San Juan de Mata y de San Juan Bautista de la Concepción en cada centro trinitario verán la mejor manera de llevarlo a cabo para que haga bien a los cristianos del entorno. Las RR. Trinitarias de Valencia hemos ofrecido a nuestras Hermanas de Instituto el conocimiento de ellos desde la bibliografía que tenemos en casa. Son los libros de la BAC, sobre el Reformador, y este curso nuestras comunidades hemos reflexionado y compartido las aportaciones de San Juan Bautista de la Concepción desde la obrita de Tomás Lozano Rivas: “Dichos de Amor” Ediciones Secretariado Trinitario. Sobre San Juan de Mata, tenemos y hemos leído: “Un signo de liberación. El mosaico de Santo Tomás in Formis de Roma” y La divulgación de la Regla de los Trinitarios, presentada por Pedro Aliaga. Hemos visto también el folleto de CONFER. “Con Él”, presentado por Juan José Sánchez, sobre San Juan de Mata. Todas estas aportaciones nos enriquecen y lo más importante nos ayuda a sentirnos Familia, cosa que tanto ha deseado el P. José Gamarra, hoy ya en el cielo.

4. ¿Cómo presentarías a los jóvenes en formación a estos dos Santos?

En cuanto a presentarlo a los jóvenes de hoy siempre tiene acogida la Obra Redentora de San Juan de Mata. En nuestro Instituto hemos presentado su figura, leído y comentado el librito antes citado: “He escuchado el clamor de los cautivos de Juan de Mata”, por Juan José Sánchez, a todos los profesores que han asistido a los diferentes cursos de formación organizados por la Delegada de educación en su día, donde nos hemos reunido sobre unos cien profesores. Esta vivencia no ha caído en saco roto y a todos les ha hecho bien el conocer las raíces el la Familia.

 

N E W S

Professione Solenne nella Provincia d’Italia Sud

La Provincia d’Italia Sud e la Famiglia Prontera sono lieti di annunciare l’emissione della Professione Solenne del giovane Fra. Francesco Prontera il 29 luglio p.v. alle 19.00 presso la parrocchia di San Rocco in Gagliano del Capo (Le). Auguriamo a Fra. Francesco e a tutta la Famiglia Trinitaria una felice celebrazione.

Siete tutti invitati a partecipare alla celebrazione nella belissima cornice del Salento dove si uniscono l’Adriatico e lo Ionio.

 

Reflexión en torno a nuestros dos Santos. P. Andrés Ferreras, Vicariato latinoamericano de España Sur

La alternativa de Juan de Mata

Si queremos situar la figura de Juan de Mata en su contexto histórico tenemos que retroceder hasta los siglos XI y XII. Fueron los siglos en que surgen las enemistades de cristianos y musulmanes con más virulencia. Conquistas y reconquistas que resuelven por la fuerza de las armas; con ejércitos que se preparaban para matar, con gran número de prisioneros, despojados de su libertad y de sus bienes para ser inmersos en un sistema que vive de la esclavitud y de sus rentas. En esta página de la historia, cristianismo e Islam llegan al límite de la barbarie, donde matar al enemigo es un servicio a Dios, o a Alá. Se crean víctimas y se comercializa con ellas. Fue la época de las grandes cruzadas, donde la conquista de la Tierra Santa, ¿para visitar los santos lugares en libertad? Es el gran objetivo.

En esa situación histórica surge Juan de Mata. Un apasionado por Dios y por la humanidad, que fue capaz de desafiar al sistema político-religioso de su tiempo. Proponiendo otra alternativa posible: la convivencia entre los creyentes de ambas religiones y la eliminación de toda esclavitud. La liberación de todos los esclavos.

Éste es el mejor modo de hacer creíble el Evangelio. De esta manera podemos afirmar que Juan de Mata es promotor y defensor de los derechos humanos, de la persona humana y de la sociedad humana confrontada con los poderes de su tiempo. Nos encontramos con alguien que vuelve la mirada al corazón del Evangelio desde donde emerge un modo nuevo de dar gloria a la Trinidad y a los Cautivos la libertad.

El paradigma trinitario ha abierto una serie de oportunidades inimaginables en la época donde lo diferente, lo distinto, es considerado como un peligro del cual hay que defenderse o necesariamente que eliminarlo. Con el modelo de libertad y redención, Juan de Mata, cruza las barreras del fideísmo, rompe con el acero del fundamentalismo.

El empeño de Juan de Mata por crear espacios y nexos comunes en una sociedad pluralista, estructurada por los mecanismos de participación de todos y de cada uno, del respeto a las diferencias, de la convergencia amorosa, del consenso fraterno, de la tolerancia activa y del plan de violencia cero, encuentra su fundamento en las tres divinas personas distintas, en su simultaneidad y en su coexistencia amorosa. No existe, dentro del paradigma trinitario, otro fundamento para el proyecto mundial de desarme y servicio humanitario. Todo es tolerable, menos la violencia o la guerra llámese justa o injusta (P. Ignacio Vizcargüénaga).

La radicalidad del Evangelio supera la plataforma del consenso humano. Supera positivamente el consenso porque se orienta según las coordenadas de la gratuidad. En este sentido, si un cristiano quiere estar unido a la Santísima Trinidad ha de seguir el camino de Jesús: adorar en espíritu y en verdad, actuar con firmeza por la justicia, la paz, la comunión y la fraternidad mundiales. Esta firmeza se convierte en radical con la aceptación de la misma muerte, una entrega total que expresa comunión y perdón a los enemigos.

La solidaridad afecta al núcleo mismo de la experiencia trinitaria en la Iglesia. No hay fraternidad trinitaria allí donde no se comparte con los pobres y cautivos el fruto de su trabajo y ahorro, además de los bienes recibidos de otros (P. Ignacio V.). Los bienes que tiene la comunidad, sean adquiridos por su trabajo o resultado de una donación, son bienes para liberar al pobre y rescatar al cautivo. La fraternidad es simple mediación y para ello Juan de Mata establece en su regla los mecanismos eficaces para que los bienes lleguen fielmente a sus destinatarios (Capítulo comunitario y Ministro).

Y como actividad específica de la Orden fue la redención de cautivos. Así lo confirma Inocencio III en la primera bula que dirige a Juan de Mata: “Hemos decidido que vuestras casas presentes y futuras no sean desviadas por nadie del fin para el que providencialmente las habéis ordenado, a saber, la liberación de cautivos”. Y después en la regla aprobada por el mismo Inocencio III, se lee: hablando de los bienes “Todos los bienes, de donde quiera que lícitamente provengan, los dividan en tres partes iguales; …para obras de misericordia, el sustento de sí mismos y una tercera parte se reserve para la redención de los cautivos que a causa de la fe en Cristo han sido encarcelados por los paganos(RT, 2).

Juan Bautista de la Concepción. El carisma continúa

Destinatarios de la caridad de la Orden: pobres y cautivos.

Para hablar de los destinatarios de la caridad redentora en san Juan Bautista debemos situarnos en Valdepeñas, el santo con el Breve de la reforma organizando su pequeña comunidad y adentrarnos en la concepción que san Juan Bautista tenía del religiosos trinitario y teniendo presente la Iglesia y mentalidad del siglo de oro en España. La mística reinante, el espíritu misionero, la verticalidad en todos los sentidos.

Cómo en Juan de Mata, sus raíces están en el Evangelio. Cristo es el manantial de la obra redentora de la Orden, pues por haberse Cristo puéstose en la cruz a ser salud y salvador de los hombres, la Orden ha escogido de aquella salud y la quiere dar y repartir a los pobres y salvar y librar a los cautivos (III, pag. 90).

No cabe duda que la reforma tenía que consistir en volver a los orígenes, volver al carisma del Fundador, actualizado en los siglos XVI-XVII donde él vivía, pero con el Carisma del Fundador, “esto es lo que digo yo, que en la religión que se reforma se saque el primer espíritu, que aquello primero es lo que Dios quiere honrar y despertar” (III, pag. 940), y más adelante sigue “nuestro primer vestido fue curar pobres y redimir cautivos” (III, pag. 943). “En Roma, …, nuestros santos padres fundadores hicieron la primera casa y convento y empezaron a ejercitar el oficio de la hospitalidad y a redimir cautivos”(III, pág. 30).

Para san Juan Bautista, los cautivos son los cristianos que están cautivos, como nos dice él “los pobrecitos e inocentes cristianos sobre los que los moros ejercitan tiranías y rabias.

Juan Bautista vive en una atmósfera de cristiandad, en la España de los siglos XVI, XVII, con ansias misioneras, tenía muy presente, por los escritos de la época (cristianos rescatados, el carmelita P. Gracián), que muchos cristianos en esas circunstancias reniegan de su fe. De su ardor misionero, para que no abandonen su fe, surge su ardor redentor.

El otro elemento conductor del carisma fundador son los pobres y enfermos. “Curar pobres y sanar enfermos es un mandato de la regla. Él, mirando su alrededor y siguiendo a la regla y a la tradición de la orden, nos señala como destinatarios del trabajo apostólico a “los enfermos que no tienen dueño, porque todos los dejan desamparados”, los que carecen “de bienes materiales” y el que está “como un leño caído en el suelo”, las personas que “el mundo tiene desechadas”, los pobres “desamparados y menesterosos” y los que “andan abatidos por el suelo” (Citas textuales). Una larga lista y que pocas diferencias tiene con las carencias de las personas de nuestro tiempo.

¿Qué solución propone? Pues no podía ser otra: compartir, “dice nuestra regla que partamos lo que nos dieren con los pobres y cautivos”, de suerte que demos, “mis hermanos, no solo las sobras, sino de lo necesario, partiendo con los pobres nuestro pan y nuestra comida”. La regla “no sólo quiere que demos de las sobras, sino de lo necesario quiere que quitemos a nuestros cuerpos y nos pasemos con menos, a trueco de que los prójimos extraños tengan algo para su remedio” (III, 60).

Verdaderamente el espíritu de Juan Bautista era volver a los orígenes, según el carisma del fundador. Con cuanta gracia nos narra, para resaltar la caridad que se manifiesta en la regla, que hasta el religioso debe caminar en sus desplazamientos, aunque tenga que sufrir alguna incomodidad; o alquilar un burro para ahorrarse un real que poder utilizar para los pobres y cautivos, para evitarles a ellos alguna incomodidad.

Utiliza unas imágenes preciosas para expresar esta realidad del carisma trinitario. Dios que se hace cemento, el dice argamasa, con el pobre. “Oh que mezcla, mis hermanos y hermanas, Dios y el pobre; contemplar a Dios en el pobre y en el pobre a Dios”. Y así será Religión, Orden religiosa, llena y honrada y favorecida, porque tiene a Dios por su esposo y marido y tiene a los pobres por hermanos”.

Utiliza unas imágenes preciosas para expresar esta realidad del carisma trinitario. Dios que se hace cemento, el dice argamasa, con el pobre. “Oh que mezcla, mis hermanos y hermanas, Dios y el pobre; contemplar a Dios en el pobre y en el pobre a Dios”. Y así será Religión, Orden religiosa, llena y honrada y favorecida, porque tiene a Dios por su esposo y marido y tiene a los pobres por hermanos”.

Siendo la Orden de la Santísima Trinidad, la mayor gloria del trinitario es constituir trinidad, hacerse trinidad, y lo consigue con Dios y el pobre. “Oh santo Dios mio! Ámete yo mucho y quiera mucho a los pobres. Que aunque yo no merezco entrar en tal compañía, tú que eres misericordioso y gustas que tus obras sean perfectas y acabadas, gustarás de que entre porque sea Trinidad: Dios, el pobre de bienes temporales y yo, pobre de bienes espirituales” (III, 101).

Es la concretización del carisma de Juan de Mata para el tiempo del reformador. Es la conclusión a la que él llega, para él y para la orden. Los pobres y los cautivos son el bastón para el trinitario, dice san Juan Bautista: “en él te arrimas y con él en caridad te levantas”. La caridad es el fundamento liberador de la Orden, es evangelio, vivido, lo que nos pide Jesús. Y terminamos con una frase que nos tiene que hacer pensar a los miembros de la familia trinitaria, “La caridad con los pobres nos protege de la asfisia de las riquezas, por lo que “ningún camino hay tan cierto para que esta religión crezca y multiplique como ese, el servicio a los pobres y cautivos”(II, 1118).

Podíamos seguir hablando de nuestro carisma hasta…, Tanto Juan de Mata como Juan Bautista tenían claro qué era a lo que el Dios Trinitario les estaba invitando. Las dificultades y contrariedades estaban para superarlas.

Juan Pablo II, en su carta al P. General de la Orden, con motivo de octavo centenario, nos clarifica cual es el carisma trinitario y su fundamento: “La Santísima Trinidad fuente, modelo y fin de toda existencia, es el corazón de la espiritualidad trinitaria. De ella brota la misión a favor de los esclavos y de los pobres como prolongación de la acción redentora de Cristo”.

En definitiva, las características del trinitario, hoy, serían: “Defensores de la dignidad de todo ser humano; Ser epifanía de Cristo Redentor; Servicio de misericordia y redención a los excluidos y oprimidos; Y de manera especial a los perseguidos o discriminados por causa de su fe religiosa, de la fidelidad a su conciencia o a los valores del Evangelio”.

 

IV Centenario de la fundación de San Carlino alle Quattro Fontane (1612 – 2012)

A todos los religiosos que han pasado por San Carlino. Por los soles aquí compartidos.
P. Pedro Aliaga (autor)

San Carlino, casa de los santos

Probablemente, la cosa que más impresiona de San Carlino a la Orden, a la Familia Trinitaria y a los muchos amigos de la Casa es su vinculación con los santos. Pocas comunidades religiosas, no digo trinitarias, sino de la Iglesia universal, han contado tantos santos entre sus miembros, y pocos lugares del mundo han visto a tantos santos entre sus muros.

Por lo que respecta a la comunidad, son varias las decenas de religiosos conventuales (sobre todo del siglo XVII) que murieron con fama de santidad; de varios de ellos se conserva su retrato en la así llamada «Sala de Venerables». De los religiosos conventuales de esta Casa, han alcanzado la beatificación: Domingo del Stmo. Sacramento (Iturrate); Mariano de San José; Luis de San Miguel de los Santos; Segundo de Santa Teresa; Santiago de Jesús; Juan de la Virgen del Castellar. Goza de título de venerable el P. Félix de la Virgen. Esperamos la beatificación de los Siervos de Dios: Hermenegildo de la Asunción, Plácido de Jesús y Antonino de la Asunción.

A la Orden Tercera Trinitaria de esta Casa pertenecieron: san Vicente Pallotti, sacerdote del clero diocesano de Roma; la beata Isabel Canori Mora y la beata Ana María Taigi, madres de familia, la primera sepultada en nuestra iglesia, y la segunda Patrona de la Acción Católica Femenina; la Sierva de Dios Madre María Teresa de la Santísima Trinidad, fundadora de las Trinitarias de Roma.

De entre los santos que han visitado San Carlino hay que citar varios nombres memorables, no siendo raro que nuestra iglesia sea lugar de peregrinación para varias familias religiosas y devotos de varios santos. Así, san Juan Bosco celebró aquí su primera misa romana, un 22.2.1858, ayudándole como monaguillo el jovencísimo beato Miguel Rua, quien sería su sucesor al frente de los salesianos; han celebrado también la misa en nuestra iglesia el beato Pío IX, san Antonio María Claret, el beato Francisco Palau y el siervo de Dios Rafael Merry del Val. Mención honorífica merece el beato Juan Pablo II, que vivió durante dos cursos académicos en el contiguo Colegio Belga, y que celebró misa y oró asiduamente en nuestra iglesia. San Carlino fue, durante muchos años, la iglesia cotidiana de Madre Clara Pfänder (fundadora de la Franciscanas de Salzkötten, Alemania) y del admirable joven Urbano Barberini, amigo venerado de Pablo VI.

Una de los servicios más especiales que esta Casa ha ofrecido a la Orden y a la Iglesia universal ha sido el de su centenaria Postulación para las Causas de los Santos. La Postulación de los trinitarios ha sido tradicionalmente una de las más prestigiosas en Roma, punto de referencia obligada en todo el mundo eclesial. Han sido muchos los postuladores que han gozado de una merecida fama; por hablar de tiempos pasados, los nombres de los padres Bernardino del Santísimo Sacramento, Agustín de la Virgen y Teodoro de la Sagrada Familia (Zamalloa) evocan sabiduría y destreza en las causas de los héroes del cristianismo. Son muchas las decenas de santos, beatos y venerables cuyas causas se han llevado en San Carlino; de entre ellos, numerosos los fundadores y fundadoras de familias religiosas, muy frecuentes los santos españoles. De los muchísimos trabajos llevados a buen puerto por la postulación trinitaria, citaremos sólo tres grandes nombres: san Juan de Avila, santo Tomás Moro y san Juan Fisher.

 

Cumpleaños y Efemérides
19 de julio al 1 de agosto de 2012.
Felicidades

19 Fra. Baviel Austan Stael Mbila, de la Provincia de Italia Sur, nacido en Kinkala (Congo) en 1982

21 Fra. Minamona Gipsy Dislay Massala, de la Provincia de Italia Sur, nacido en Brazzaville (Congo) en 1976

22 Fra. Manuel García López, de la Provincia de España Sur, nacido en Villanueva del Arzobispo (Jaén) en 1984

23 P. Franco D'Agostino, de la Provincia de Italia Sur, nacido en Sant'Antimo (Napoli) en 1926

24 P. David Colella, de la Provincia de Estados Unidos, nacido en Philadelphia (PA) en 1928
P. Innocent Rabemananjara, de la Provincia de Madagascar, nacido en Tsinjoarivo (Ambatondrazaka) en 1960
Fra. Georges Aimé Ramalanjaona, de la Provincia de Madagascar, nacido en Ambatomanga (Manjakandriana) en 1971

25 P. Giovanni Savina, Vicario General, de la Provincia de Italia Sur, nacido en Leverano (Lecce) en 1948
P. Santiago Cantón, del Vicariato de España Sur, nacido en Grisuela del Páramo (León – España) en 1953
P. Pradeep Puthenveettil, de la Delegación de India, nacido en Arathinkal (Kerala) en 1971
P. Jean Claude Herménégilde Rabetsiferana, de la Provincia de Madagascar, nacido en Maintinandry (Ambositra) en 1976
Fray Sergio Alfonso Larios Martínez, del Vicariato de España Norte, nacido en Zambrano (Bolívar – Colombia) 1984
Fray Abdon Gérard Rakotoarisoa, de la Provincia de Madagascar, nacido en Ambohitromby Betafo en 1989

26 P. Michel Goupil, de la Provincia de Canadá, nacido en Ville Vanier (Qc) en 1952
Las Hermanas Trinitarias de Madrid recuerdan el onomástico de la Fundadora, Marianna Alsopp Manrique.

28 Fra. Alain Odon Tojonantenaina Rakotoarimanana, de la Provincia de Madagascar, nacido en Antananarivo en 1987

29 P. Vincent Bechamps, de la Provincia de Estados Unidos, nacido en Flushing (NY) en 1932
P. Pierre Chabot, de la Provincia de Canadá, nacido en Montréal en 1948
P. Viannei Kiabiya, de la Provincia de Italia Sur, nacido en Brazzaville (Congo) en 1974
Fra. Germain Tolotra Andriamamonjy, de la Provincia de Madagascar, nacido en Antananarivo en 1982
Fra. Phaëlah Fleuris Randriamanandanja, de la Provincia de Madagascar, nacido en Alakamisy (Ambohimahasoa) en 1983
Fra. Sylvain Hararivelo Andrianjatovo, de la Provincia de Madagascar, nacido en Ambohibary Sambaina en 1985

30 P. Juan Luis Losada, de la Provincia de España Norte, nacido en Mendoya del Pacio (Orense) en 1929

31 P. José Ignacio Arrinda, de la Provincia de España Norte, nacido en Abadiano (Vizcaya) en 1943

1 P. Pierre Andriamahita, de la Provincia de Madagascar, nacido en Ambatondrazaka en 1956
P. Fidélis Justin Rabetsimandrato, de la Provincia de Madagascar, nacido en Imito (Ambositra) en 1964