COMUNION N. 8: 26 de abril - 8 de mayo de 2013
 
 

Professione Solenne di fratelli di tre giurisdizioni a Roma

La Provincia di San Giovanni de Matha, la Provincia della Nostra Signora del Buon Rimedio e il Vicariato di San Michele dei Santi (India) sono lieti di annunciare e invitare alla Professione Solenne di:

Andriamandimbisoa Jean Martial Rabenaivo
Rijaniaina Anicet Rafaralahimanana
David Olivier Rafidiarisoa
Raimondo Rakotoarisoa
Marc Olivier Pascal Randrianarimalala
Gregoire Randrianarimanana
Clara Olivier Randrianitantsoa
Lova Eric Randriarimalala
Fanomezantsoa Jean Emile Randriamihaja
Lijo Abraham
Lang Lai Xuan
Fhong Mai Quoc
Frank Ulrich Ntisiela Aymard
Leon Mba Mba

La celebrazione Eucaristica sarà presieduta dal nostro Ministro Generale, P. Jose Narlaly, e avrà luogo il 2 maggio 2013, alle ore 18,00, nella Basilica di San Crisogono Martire a Roma.

Auguri ai confratelli, loro famiglie e alle giurisdizioni sopra elencate.

Beatificación de seis mártires trinitarios de Alcázar de San Juan (España)

Los herederos del Reino son don, testimonio e interpelación

1. A modo de introducción

2. Religiosos mártires al servicio de la caridad redentora…

2.1. La familia trinitaria nos da testimonio de pasión por la santidad
2.2. Redentores y mártires trinitarios en su mayoría anónimos
2.3. La opción por los pobres y cautivos

3. La Orden de la Santísima Trinidad y de los cautivos

3.1. La Regla de San Juan de Mata, fundador (1198)
3.2. El Signo de la Orden de la Santa Trinidad y de los Cautivos
3.3. Una cruz roja y azul: colores propios del Redentor

4. La Orden Trinitaria y sus mártires del s. XX

4.1. ¿Qué es el martirio?
4.2. Los religiosos trinitarios mártires del s. XX
4.3. Los religiosos mártires de Alcázar y su beatificación

5. Testimonio y mensaje de los religiosos trinitarios mártires de Alcázar

5.1. Testimonio común de los mártires
5.2. Breve presentación de cada uno de los mártires
5.3. Testimonio en los días de su martirio

6. Los mártires de Alcázar, intercesores que nos interpelan

7. Los Religiosos Trinitarios Mártires, don para la Iglesia de Alcázar, sus pueblos natales y la Orden – la Familia Trinitaria

“Los ejemplos de santidad y martirio que enriquecen
a vuestra familia religiosa son una confirmación
de ‘la originalidad, validez y actualidad’ de vuestro carisma"


Con inmensa alegría, la Orden y la Familia Trinitaria, acogimos la noticia de la Beatificación de nuestros Hermanos, Religiosos Trinitarios Mártires de Alcázar, el domingo 13 de Octubre de 2013, en la ciudad de Tarragona: Hermenegildo de la Asunción, Buenaventura de Santa Catalina, Francisco de San Lorenzo, Plácido de Jesús, Antonio de Jesús y María, y Esteban de San José.

Este acontecimiento es un don de Dios-Trinidad para la Iglesia en España y para nuestra familia religiosa: religiosos, monjas, religiosas y laicos trinitarios, que se enmarca en el "Año de la fe" y en el corazón del Año Jubilar Trinitario (17/12/2012-14/02/2014), con ocasión de los centenarios de la muerte de San Juan de Mata (+1213) y de San Juan Bautista de la Concepción (+1613). Al mismo tiempo, es un desafío a responder al seguimiento de Jesús, con la generosidad y entrega que ellos lo hicieron.

Queremos presentar el testimonio de nuestros hermanos mártires de Alcázar a la Iglesia y a la Familia Trinitaria, a los destinatarios y agentes de nuestros apostolados como modelos de una fe vivida con audacia, de evangelización y, testigos de una señal luminosa y de gracia, que reavive el fuego del carisma trinitario-redentor en nosotros y en el corazón del mundo de hoy.

Quienes formamos la gran familia trinitaria tenemos la responsabilidad de prepararnos a la Beatificación de nuestros seis mártires trinitarios de Alcázar de San Juan conociendo, interiorizando y profundizando en su mensaje y testimonio, como fuente de renovación y de compromiso desde nuestra identidad vocacional.

1. A modo de introducción

Los religiosos mártires de Alcázar, movidos por su compromiso de fidelidad a la condición de seguidores de Jesús por el don de la fe y a la vocación trinitaria-redentora entregaron sus personas por la causa de Cristo Redentor. Ellos, "dieron su vida como testimonio de la verdad del Evangelio, que los había trasformado y hecho capaces de llegar hasta el mayor don del amor con el perdón de sus perseguidores” .

Sintiéndonos en comunión con toda la Iglesia, su beatificación nos motiva a presentar la semblanza de nuestros mártires integrada en el contexto del más puro Carisma Trinitario, pues ellos han entregado sus vidas unidos a Cristo Redentor. ¿Quién como ellos ha tenido la gracia de vivir intensamente nuestro carisma como un don para compartir?

Por medio de estas líneas deseamos ofrecer el ejemplo sublime de fortaleza, entrega y amor de nuestros hermanos mártires, en medio de la persecución hasta el derramamiento de su sangre por la fe y su fidelidad a la vocación.

2. Religiosos mártires al servicio de la caridad redentora

Han pasado más de ochocientos años de existencia de la Orden de la Santísima Trinidad y de los cautivos. Ocho siglos de historia trinitaria y de servicio misericordioso-redentor. A ella pertenecieron nuestros mártires de Alcázar de San Juan.

Los Trinitarios han recorrido una larga andadura por los caminos del Espíritu, que ha hecho fructificar el don que Dios Trinidad concedió de forma singular a nuestros Padres San Juan de Mata, Fundador, y San Juan Bautista de la Concepción, Reformador. “En el principio de nuestra Orden Trinitaria –nos recuerda el Santo Reformador– el espíritu que se comunicó era del cielo, y era fuego que quemó a nuestros Padres e incendió sus corazones en una caridad tan grande que les llevó a ejercitarse en obras de caridad maravillosas” .

El Papa Inocencio III constataba en el año 1198, año de la aprobación de la Orden, que el propositum de S. Juan de Mata procedía "de la raíz de la caridad", es decir, de la Trinidad.

La fecundidad de la inspiración de San Juan de Mata se ha manifestado a través de estos más de ocho siglos de historia, entre otras cosas, por su capacidad de encarnarse en la vida religiosa masculina -clerical y laical-, en la vida religiosa femenina -contemplativa y activa-, vida cristiana seglar en diversidad de formas. De esta experiencia singular ha brotado la familia trinitaria que se siente gozosa y agradecida por el don de nuestros mártires.

2.1. La familia trinitaria nos da testimonio de pasión por la santidad

Su pasión por la Trinidad Redentora y por el hombre pobre y cautivo llevó al Santo Fundador y al Santo Reformador a dar respuesta a los desafíos de su tiempo. Los santos son signos luminosos de Cristo y perenne fuente de renovación. Si miramos los muchos siglos de historia trinitaria, santos y santas los encontramos en cada uno de ellos y en los diversos Institutos y Asociaciones de la Familia Trinitaria: religiosos, monjas de vida contemplativa, religiosas pertenecientes a los diversos Institutos, miembros de las asociaciones trinitarias (papas, obispos, sacerdotes, reyes, nobles, madres de familia, pobres) .

Los santos son don y testigos a seguir en la Iglesia y en la Familia Trinitaria.

2.2. Redentores y mártires trinitarios en su mayoría anónimos

Un hilo de oro martirial integra la plurisecular historia de la Orden Trinitaria. Son característicos, sobre todo, los mártires de la redención. Desde la muerte del Tercer Ministro General de la Orden, S. Guillermo Scoto, haciendo una Redención en Córdoba (1222), mártires en 1453 en Jerusalén y en Constantinopla; en la India a finales del siglo XV en acción misionera es martirizado Pedro de Cobillón, confesor de Vasco de Gama; mártires en Inglaterra e Irlanda en el año 1530; en Granada es martirizado en 1570, Marcos Criado, apóstol de las Alpujarras; mártires en Francia en 1584 a manos de los herejes; en Argel entre los numerosos mártires de la redención hallamos a los religiosos Monroy, Águila, Palacios, Lucien Herault (1663) y al laico trinitario Pedro Garrido (1667); mártires en la revolución francesa y en 1936 en España. Todos ellos son testigos del amor del Dios-Trinidad.

2.3. La opción por los pobres y cautivos

Para la Orden de la Santa Trinidad y de los Cautivos los que no cuentan, hombres, mujeres, ancianos, jóvenes y niños abandonados en la cuneta de la historia, víctimas de multitud de esclavitudes, son nuestros hermanos privilegiados, oír su clamor e implicarnos es nuestra misión misericordiosa-redentora.

Aquel primer espíritu es el mismo que nos guía hoy, no tiene tiempo, y la vida y misión del trinitario están al servicio de los cautivos y pobres de todos los tiempos. De este modo damos gloria a la Santa Trinidad.

Si nos fijamos en los esclavos liberados, en los pobres, enfermos, peregrinos,... asistidos: ¡Qué inmensidad de obras de Evangelio! Más de ocho siglos de opción por los cautivos y los pobres. En esta opción es en la que se formaron y vivieron nuestros mártires de Alcázar de San Juan.

3. La Orden de la Santísima Trinidad y de los cautivos

3.1. La Regla de San Juan de Mata, fundador (1198)

En la Regla se contiene el proyecto de vida de los Trinitarios. La hallamos transcrita en los archivos vaticanos dedicados al Papa Inocencio III. El texto va encabezado por las palabras: En nombre de la Santa e Individua Trinidad los hermanos.... Un texto rico de espíritu evangélico, en el que la caridad y el espíritu de servicio brillan de modo particular. Personas al servicio de otras, en espíritu de comunión con Dios Trinidad, con los hermanos y con los cautivos y pobres. Y todo ello llevado con un estilo propio: Espíritu de igualdad, sencillez, austeridad, comunicación de bienes, y destinando un tercio de sus ingresos a la liberación (Caja de redención).

La Regla Trinitaria está toda ella empapada de la Trinidad y de las obras de misericordia, y, en especial, la redención de cautivos.

3.2. El Signo de la Orden de la Santa Trinidad y de los Cautivos

La inspiración recibida en su primera Misa por Juan de Mata (28 de enero de 1193) sigue siempre motivando la vida y misión de sus hijos.

Es significativo que el mismo Fundador hiciera representar su visión sobre la fundación de la Orden en la fachada del hospital de Santo Tomás in Formis de Roma mediante un mosaico circular que alrededor lleva un escrito que reza: Signum Ordinis Sancte Trinitatis et Captivorum. En el interior del círculo en forma icónica se representa al Cristo Señor Pantocrátor sentado que tiene con su mano derecha a un cautivo cristiano y con su mano izquierda a un cautivo pagano. Representa a un Dios que es amor -misericordioso, da la mano a todos, quiere la salvación de todos sin discriminación.

3.3.Una cruz roja y azul: colores propios del Redentor

Los colores rojo y azul del hábito trinitario representan la divinidad y humanidad de Jesús. Por lo tanto, estos dos colores referidos a Cristo son una confesión de Cristo como verdadero Dios y verdadero hombre, del Redentor. Ya desde muy antiguo y también en la época medieval de la Iglesia esta era una representación común.

4. La Orden Trinitaria y sus mártires del s. XX

4.1. ¿Qué es el martirio?

Es el supremo testimonio de la fe hasta la muerte. El mártir -entregando su vida - da testimonio de Cristo, muerto y resucitado, y de los valores del Evangelio

4.2. Religiosos Trinitarios mártires del s. XX

En los Trinitarios mártires del s. XX reconocemos su libertad interior y su heroísmo. Fueron sorprendidos por una persecución injusta, que no se contentó con despojarles de sus casas y haberes, sino que por su condición de religiosos les quitaron su vida. Ellos, frágiles como todos los hombres, pusieron su esperanza en Cristo y asumieron su ejecución con los mismos sentimientos del Maestro. No recurrieron a las armas, ni al odio contra los que les maltrataban, sino que, se abrazaron a la única esperanza que les sostenía, Cristo, el Hijo del Dios vivo.

4.3. Los religiosos mártires de Alcázar y su beatificación

En medio de una de los periodos históricos más oscuros de la historia de España, los trinitarios mártires de Alcázar dieron un testimonio heroico de su fe. Aquí está su semejanza con Jesús de Nazaret y la fuerza del Espíritu, que sostuvo a hombres, humanamente débiles, frente a una ejecución cruel.

El 27 de julio de 2012, siguiendo la indicación expresa del papa Benedicto XVI, el cardenal Angelo Amato firmó en Roma el decreto por el cual se reconoce que la muerte de los seis trinitarios de la Comunidad de Alcázar de San Juan fue un verdadero martirio y que las víctimas pueden ser llamados “mártires”. Con su beatificación tendrán este reconocimiento, y se podrán venerar públicamente a estos héroes de la Iglesia. Sus restos mortales pasarán a ser reliquias; su nombre irá vinculado a una fiesta litúrgica en el calendario de la Iglesia, y se invocará su intercesión.

5. Testimonio y mensaje de los seis Trinitarios Mártires de Alcázar

Desde muy jóvenes, los mártires de Alcázar se sintieron llamados a ser religiosos de la Orden Trinitaria. Vivieron su vida consagrada a Dios-Trinidad por medio de los votos de la profesión religiosa en su familia religiosa: Pobreza, castidad, obediencia y humildad.

5.1. Testimonio común de los mártires

Los seis religiosos mártires después de ingresar a la Orden Trinitaria llevaron personal y comunitariamente una vida sencilla, pobre, de mucho trabajo y sacrificio, de pocas comodidades.

Su vida religiosa-trinitaria se alimentaba diariamente de la Misa, la liturgia de las horas, la oración personal y comunitaria, de la Regla y Constituciones de la Orden y del testimonio de santidad de los Santos Fundador y Reformador de quienes eran admiradores.

Su labor pastoral estuvo marcada por un servicio generoso a los niños y jóvenes de Alcázar, de forma muy especial por medio del Colegio en la misión educativa. Los trinitarios en su mismo convento al poco de restaurar la Orden en España abrieron un centro educativo. Por aquellos tiempos y lugares (1879) en los que la enseñanza, todavía era un privilegio a la que no todos tenían acceso y posibilidades, la Comunidad Trinitaria apostó por salir al encuentro de esta carencia y necesidad. Además se ocuparon de la atención de la Iglesia cultual y litúrgica, siendo buenos predicadores y evangelizadores populares también en los pueblos cercanos.

Quienes los conocieron nos testimonian que los mártires trinitarios fueron religiosos muy cercanos a las personas de cualquier clase y condición, con predilección por los más necesitados. Son numerosos sus gestos a favor de los últimos.

Los seis fueron religiosos identificados con su vocación trinitaria-redentora, la vivieron con generosidad y dando un buen testimonio siguiendo el proyecto de vida presente en la Regla y Constituciones.

Todos ellos fueron hermanos elegidos por la Trinidad Santa, para ser mártires, dando su vida por la causa de Jesús y por su fidelidad a su vocación.

5.2. Breve presentación de cada uno de los mártires

- Hermenegildo Iza y Aregita, nació en el pueblo de Mendata-Albiz (provincia de Vizcaya y diócesis de Vitoria en aquel tiempo), el día 13 de abril de 1879. Hizo su profesión solemne a la edad de 20 años en el Santuario de la Virgen de la Fuensanta, en Villanueva del Arzobispo (Jaén). Sufrió el martirio a la edad de 57 años.

Fue un religioso prudente, bondadoso y sabio. Su corazón era muy sensible, salía al encuentro de las personas a la que le faltase lo necesario para vivir con dignidad. Sufría cuando no tenía qué dar de comer a sus jóvenes religiosos de Belmonte y buscaba alimentos.

- Buenaventura Gabicaechevarría y Guerricabeitia, nació en el barrio de Mendieta del municipio de Ajánguiz (provincia de Vizcaya) el 14 de julio de 1887. Emitió su profesión solemne en el convento de La Rambla (Córdoba) a la edad de 19 años y murió mártir a la edad de 49 años.

Sus hermanos lo conocían como un "bonachón" –casi un niño grande-, se entregó fundamentalmente al servicio de la enseñanza. Llamaba la atención su sencillez en el trato con los demás

- Francisco Euba y Gorroño, nació en Amorebieta (provincia de Vizcaya), el 25 de julio de 1889. Hizo su profesión solemne en el Santuario de la Virgen de la Fuensanta, en Villanueva del Arzobispo (Jaén), a la edad de 19 años. Padeció el martirio con 47 años.

Se le reconocía como un hombre valiente, entusiasta, siempre llamando a las puertas para conseguir un puesto de trabajo para quien lo necesitaba. Cuidaba el valor de la amistad, era muy atrevido cuando se trataba de defender los derechos de los más débiles y mantuvo su buen humor incluso en los momentos del martirio.

- Antonio Salútregui y Uribarren, nació en Guernica-Luno (provincia de Vizcaya), el día 5 de febrero de 1902. En el Santuario de la Virgen Bien Aparecida, en Marrón (Cantabria) hizo su profesión solemne a la edad de 21 años y murió mártir con 34 años.

Fue un religioso joven con exquisita sensibilidad por los actos litúrgicos con cualidades para la música, sobre todo como organista. Él transformó los dolores de su pasión y martirio en música que alabara a Dios e invocase su perdón para los hombres.

- Plácido Camino Fernández, hijo de Miguel y de María, nació en Laguna de Negrillos (provincia de León) el 6 de mayo de 1890. Tuvo tres hermanos, llamados Florentino, Rosalía y Natalio. Emitió la profesión solemne en Córdoba a la edad de 19 años, y fue martirizado a la edad de 46 años.

Sobresalió como religioso de inteligencia prodigiosa, hombre metódico y dispuesto siempre a ayudar a sus alumnos, querido y respetado por todos. Él hizo de su vida y cualidades un continuo servicio a los demás. Muchos le recuerdan con gratitud por el bien que sembró en los corazones de quienes estaban a su alrededor.

- Esteban Ciriaco Barrenechea y Arriaga, nació en Elorrio (provincia de Vizcaya y diócesis de Vitoria) el día 26 de diciembre de 1880, fiesta del protomártir san Esteban. Fue bautizado dos días más tarde en la parroquia de San Agustín de Echevarría. Sus padres se llamaban Gabriel y Felipa. El 25 de noviembre de 1909 hizo su profesión solemne en el Santuario de la Virgen Bien Aparecida.

Fue un religioso, hermano trinitario, silencioso, ocupado en sus rezos y, sobre todo, en servir a la comunidad en sus necesidades materiales. Estuvo siempre pendiente de atender a sus hermanos y era muy sensible a lo que acontecía a su alrededor. Dicen algunos testigos, como un hermoso botón de muestra, que pasaba “clandestinamente” la merienda a los niños del colegio castigados sin recreo.

5.3. Testimonio de los mártires en los días de su martirio.

Todos estuvieron unidos hasta el final, de tal modo que después de optar por correr todos la misma suerte murieron en comunidad: “Lo que sea de mis hermanos será de mi” –decían- cuando se les presentaba la ocasión de dejar el grupo. Y también, cuando el Señor Alcalde, antiguo alumno de los Trinitarios, quiso salvar a alguno de ellos, le pusieron una condición para aceptar el salvoconducto: “Sólo aceptamos si liberan a todos los franciscanos y trinitarios presos por ser religiosos”.

Nos dejaron un estupendo ejemplo de valentía, coherencia y radicalidad en la vivencia de su fe. Es significativo el testimonio de otro religioso que le querían interrumpir y arrestar mientras celebraba la Eucaristía: “Si lo deseáis, matarme aquí, pues yo debo continuar hasta el final”. Y terminó la Misa y consumió el Santísimo del Tabernáculo minutos antes de llevárselo y a pesar de las insistentes amenazas.

En sus últimos días y en la cárcel dieron un testimonio de fe que dejó impresionados a quienes estaban con ellos. Vivieron en continua oración, consolando y ayudando a quienes estaban a su lado, y se confesaban unos a otros con frecuencia.

Su heroico testimonio evangélico y redentor fueron sus palabras de perdón, amor y reconciliación fruto de unas vidas marcadas por el Cristo que ama, se compadece y salva, sin condiciones y a fondo perdido.

Sus últimas palabras fueron un grito unánime y hasta el último respiro: “¡¡¡Viva Cristo Rey!!!” . Allí y en aquel momento la Trinidad Santa los acogió en su seno de paz y amor como auténticos herederos del Reino.

6. Nuestros mártires de Alcázar intercesores que nos interpelan

Una vez beatificados nuestros mártires Trinitarios de Alcázar serán nuestros intercesores, les podremos rezar para obtener gracias del Señor siguiendo su testimonio de vida:

* "Que el beato Hermenegildo nos consiga un corazón que se enternezca cuando veamos que a alguien le falta lo necesario, como él se preocupaba cuando no tenía qué dar de comer a sus jóvenes religiosos-estudiantes de Belmonte"

* "Que el beato Buenaventura nos obtenga sencillez en el trato con los demás, para que el Señor encuentre el camino llano para llegar a los hombres"

* "Que el beato Francisco nos haga ser atrevidos y audaces cuando se trate de defender los derechos de los más débiles, y que nos consiga el buen humor que él manifestó hasta en el momento de su martirio"

* "Que el beato Antonio nos ayude a transformar nuestros dolores en música que alabe a Dios Trinidad "

* "Que el beato Plácido nos enseñe a poner nuestras dotes al servicio de los demás".

* "Que el beato Esteban, que pasaba “clandestinamente” la merienda a los niños del colegio castigados sin recreo, acreciente en nosotros la sensibilidad por los demás".

7. Los Religiosos Trinitarios Mártires, don para la Iglesia de Alcázar, sus pueblos natales, la Orden y los destinatarios de nuestra misión

En este año de la fe y Año jubilar Trinitario, los seis trinitarios mártires son un regalo de Dios-Trinidad para toda la Iglesia y, muy especialmente, para la Orden y la familia trinitaria, sus Pueblos de nacimiento y para Alcázar de San Juan donde recibieron el don del martirio y se conservan sus restos.

Los nuevos beatos Mártires Trinitarios nos empujan a escuchar el clamor de los cristianos perseguidos por su fe, en un momento en que los casos de intolerancia anticristiana aumentan preocupantemente en el mundo.

Nuestros mártires siguen teniendo un influjo maravilloso en nuestra vocación, cristiana y trinitaria. Si Tertuliano podía decir, en los primeros siglos del cristianismo, que la sangre de los mártires es semilla de cristianos, la Orden Trinitaria sigue dando gloria a la Trinidad y aportando liberación, también y sobre todo, a través de la fidelidad heroica de aquellos hermanos trinitarios que dieron su vida como el Redentor. Que la glorificación de nuestros mártires continúe provocando frutos de vida en el Mundo, la Iglesia, la Orden y en la Familia Trinitaria .

Su martirio enriquece a la Familia Trinitaria y confirma nuestro carisma, como nos dijo Juan Pablo II en 1998, con ocasión del octavo centenario de fundación de la Orden. Los Trinitarios nos honramos con su gloria y veneramos su nombre y su recuerdo, reconociendo que los nuevos beatos Mártires Trinitarios nos empujan a escuchar el clamor de los cristianos perseguidos por su fe, en un momento en que los casos de intolerancia anticristiana aumentan preocupantemente en el mundo.

¡GLORIA A TI TRINIDAD Y A LOS CAUTIVOS LIBERTAD!
P. Isidoro Murciego, osst.
Marzo 2013

 

Web del Centenario Trinitario 2013

En el siguiente link se encontrarán diversos servicios multimedia de la WEB del Centenario de la muerte de nuestros santos Padres, Juan de Mata y Juan Bautista de la Concepción. ¡Buena visión!

http://www.centenariostrinitarios2013.org/spain/multimedia.htm

 

Invitación al Congreso Trinitario Internacional De igual modo, en el siguiente link se podrá ver un vídeo con el Programa del Congreso Trinitario Internacional.

http://www.centenariostrinitarios2013.org/spain/congreso/video.htm

 

Cumpleaños y Efemérides
26 de abril al 8 de mayo de 2013.
Felicidades

26 P. Horacio Ángel Lanzone, Vicariato de España Sur, nacido en Ticino (Córdoba - Argentina) en 1927

Las Hermanas Trinitarias de Madrid celebran la fiesta de la Virgen del Buen Consejo, Patrona del Instituto.

28 P. Jesús Herrera, Provincia de España Sur, nacido en Vara de Rey (Cuenca) en 1935
P. Manitra N. G. Randriamalala, Provincia de Madagascar, nacido en Ankadinondry-Sakay en 1973
Fr. Jean Joseph Rakotonanahary, Provincia de Madagascar, nacido en Carion-Manjakandriana en 1974
Fr. James Mark Adame, Provincia de Estados Unidos, nacido en Tagoloan (Misamis Oriental – Filipinas) en 1979
P. Clayton dos Santos, Provincia de Italia, nacido en Sao Paulo (Brasil) en 1982
Fr. François Rakotofanomezantsoa, de la Provincia de Madagascar, nacido en Tuléar en 1986

29 Fra. José Martínez Laguna, de la Provincia de España Sur, nacido en Pozo Alcón (Jaén) en 1941

30 P. Luca Volpe, de la Provincia de Italia, nacido en Savignano Irpino (Avellino) en 1943

1 P. José María Arbizu, Provincia de España Norte, nacido en Oco (Navarra) en 1936
P. John Leo Dorn, de la Provincia de Estados Unidos, nacido en Baltimore en 1942

5 P. Javier Elorriaga, Vicariato de España Norte, nacido en Echévarri (Vizcaya) en 1943

7 TRASLADO RELIQUIAS DE SAN JUAN DE MATA
P. Juan Mª Iturrate, Provincia de España Norte, nacido en Dima (Vizcaya) en 1938
P. Ramón Garay, Vicariato de España Norte, nacido en Aretxabaleta (Guipúzcoa) en 1940
Fra. David Olivier Rafidiarisoa, de la Provincia de Madagascar, nacido en Aambohimiadana en 1980
Fra. Laurent Randrianarimanana, Provincia de Madagascar, nacido en Ambodifarihy-Ambatolampy en 1981

8 P. Boby Kurian Kumbakkeel, Provincia de Estados Unidos, nacido en Poomala (Kerala – India) en 1977
Fra. Eric Lova Randriarimalala, Provincia de Madagascar, nacido en Befelatanana en 1981
Las Trinitarias de Sevilla recuerdan el aniversario de la muerte de la Fundadora, Venerable Isabel de la Santísima Trinidad.