COMUNION N. 13: 26 Aprile - 2 Maggio
 
 

Centenario della morte dei Santi Giovanni de Matha e Giovanni Battista della Concezione. Intervista alla Famiglia Trinitaria

Sor Tersita Vega, Madre Federal de la Federación de Monjas Trinitarias.
1. Vocacionalmente, ¿cómo podría incidir en tu vida la celebración de este Centenario?

Este Centenario, como todos los Centenarios que venimos viviendo en los últimos años, puede y debe ser considerado como un don de Dios Trinidad a toda nuestra Familia religiosa.

Es un don, que acojo, también personalmente, para reforzar y afianzar mi vocación. Un don que me orienta a un mayor compromiso en el conocimiento y estudio del espíritu y carisma de nuestros Santos, entre los que incluyo a nuestro Padre San Félix, cuyo Centenario ya estamos viviendo y que ha quedado relegado, de algún modo, del anuncio oficial a nivel de Orden, a pesar de que sería un momento muy propicio para remarcar la importancia de la oración y la contemplación en nuestras vidas, en nuestra espiritualidad y carisma; y de reactualizar la figura de San Félix como el más importante y conocido colaborador de San Juan de Mata, que hizo posible el nacimiento histórico de la Orden.

2. ¿Consideras que este Centenario es de verdad importante para la Familia Trinitaria? ¿En qué modo?

Creo que todos los Centenarios y celebraciones de la Orden y de la Familia son ocasión propicia para dar un fuerte impulso a la renovación de toda la Familia Trinitaria, por tanto es importante.

Son momentos para encarnar más vivamente el espíritu y carisma de nuestros Santos, que nos exigen la Iglesia y la sociedad de nuestro tiempo. Son momentos para la identidad de nuestro ser y para la acción. ¿Qué mejor manera de hacerlo que celebrándolo en Familia? Esto forzosamente nos lleva a vivir el lema de la pasada Asamblea Intertrinitaria de Ávila, “Arraigados en Cristo, crecer en Familia”.

3. ¿Cómo presentar hoy estas dos figuras al mundo para que su mensaje sea más atrayente?

En primer lugar, creo que fundamentalmente, dándolas a conocer. Todos sabemos que, por diversas causas, nuestros santos no son muy conocidos.

Sería bueno un esfuerzo por parte de todos los Institutos y comunidades de la Familia para crear iniciativas y modos de hacer llegar el testimonio de nuestros Santos a todos los lugares y ambientes que nos fuera posible.

¿Cómo? Mostrándolos como modelos de entrega a Dios, a la Iglesia y al mundo. Hombres que siguiendo las huellas de Cristo Redentor vivieron para dar vida, esperanza y libertad.

Por supuesto que también, encarnándolos en nosotros, trinitarios y trinitarias del siglo XXI. Que por nuestra espiritualidad, gestos, palabras y silencios, se sienta interés por conocer nuestro origen.

4. ¿Cómo podríamos presentar estas dos figuras a los/as jóvenes en formación?

Sencillamente como iniciadores y portadores del espíritu y carisma trinitario, porque estos tres Santos reúnen en sus vidas y obras, a través de distintos aspectos, el amor trinitario de Dios. Eso es lo que los jóvenes se proponen alcanzar y vivir en las etapas de formación.

Ellos quieren tener un camino atractivo de seguimiento de Cristo, y entre nosotros, de Cristo glorificador del Padre y Redentor del hombre. Nuestra vida tiene que ser creíble para los jóvenes que llegan a nuestras casas, no podemos en la formación, hablar del pobre, del oprimido, del cautivo, si no sentimos con ellos y junto a ellos todas esas carencias que tienen. Nuestras casas tienen que ser casas abiertas todas las horas del día para los hermanos que necesitan de nosotros. Así fueron nuestros Santos, y solamente presentándoles la vida de ellos pero encarnada en nosotros tendrá fuerza, credibilidad y atractivo para los/as jóvenes en formación. Las palabras se las lleva el viento, el testimonio de vida permanece.

Me gustaría terminar diciendo que el Centenario se celebrase dentro de la sobriedad, austeridad y humildad que caracteriza a nuestra Orden. No olvidemos a nuestros destinatarios con grandezas y despilfarros, porque como decía nuestro Santo Reformador: “Quien al pobre pierde, perdido va”. No perdamos de vista esta consigna, fue valedera en su tiempo, para hoy y para todos los tiempos.

 

N E W S

Bodas de Diamante en el Monasterio Trinitario de Laredo Con inmensa alegría, el Monasterio Trinitario de Laredo celebrará el próximo 1 de mayo las Bodas de Diamante de consagración a Dios Trinidad de la madre Concha Arribas Jimeno, “Madre Conchita” como es conocida. La celebración eucarística tendrá lugar en la Iglesia del monasterio a las 17.00, presidida por D. Romualdo Fernández Martínez, párroco. Posteriormente, se ofrecerá el famoso Vino Trinitatis del monasterio.

La Madre Concha ingresó al monasterio el 11 de abril de 1947, empezando el noviciado el 17 de octubre del mismo año, vistiendo la cruz calzada. En 1948 emitiría la profesión temporal y el 17 de octubre de 1951 la profesión solemne. El 2 de mayo de 1973 celebró con alegría las Bodas de Plata, el 2 de mayo de 1998 las Bodas de Oro y ahora, 1 de mayo de 2012 las de Diamante.

Madre Concha, le conceda Dios muchos años de buen humor y hacer para seguir consagrándose a su Voluntad.

Testimonio de la Madre Conchita

Han pasado más de 60 años. Era por el año 1947, el 11 de abril, cuando decidí ser religiosa contemplativa. Al principio tuve que mentalizarme: creía que vivía en la edad de piedra, por la miseria que reinaba en el convento, la manera de vestir, los hábitos de estameña, los delantales de saco y las albarcas; los cubiertos eran de madera, y las morteras sustituían a los platos; la comida era a base de titos y patatas, porque la fruta se vendía para hacer frente a las vicisitudes que se presentaban. Luz eléctrica sólo había en el coro, comedor y sala de labores; en el resto de la casa nos alumbrábamos con los cabos de las velas que sobraban de la iglesia. También teníamos una vaca, que de puro seca que estaba... ¡sólo daba leche en polvo!

El rezo en el coro era lo esencial, con el facistol, el paño del color litúrgico, los ciriales portados por las novicias; los días festivos eran más ceremoniosos, con el canto de la Calenda y el incensario, y el canto gregoriano. También dedicábamos un espacio para el silencio y la contemplación, que son el escenario indispensable para situar los interrogantes que la mente plantea.

En la vida religiosa se renuncia a muchas cosas, pero te encuentras que el Amor es una fuente incoercible que siempre tiene un receptáculo donde caer. Los hijos del espíritu valen más que los hijos de la carne. Nuestro carisma es la redención de cautivos. Abrazamos a los hombres de los cinco continentes, sean de la raza que fueren, se llamen de una manera u otra, ortodoxos, anglicanos, protestantes, judíos, budistas, animistas..., ¡e incluso de Plutón! Todos somos hijos de Dios, y por tanto hermanos.

Dos son los pilares fundamentales en los que estribé mi vida: la estricta observancia y la caridad mutua, que no pueden ir en paralelo, sino conjuntadas y bien unidas, dando por resultado una sana alegría espiritual, una medicina contra la depre.

Entré en el convento con espíritu de renuncia, y esa palabra la grabé con letras de grandes caracteres dentro de mi alma. Los sacrificios que se hacían en el refectorio delante de la Cruz eran voluntarios: comer a pan y agua, echar ceniza en la comida, ponerse en cruz en el suelo, besar los pies a las demás monjas, llevar la cruz al hombro...

Con otra monja realizaba estas penitencias voluntarias. Una vez le propuse ponernos en la alpargata cinco garbanzos, y como ella estaba enferma le dije que podía llevar sólo un abalorio. La pobre iba cojeando por todo el convento; a mí me veía juncal y sin ningún signo de molestia (se me había ocurrido destapar el puchero y coger los cinco garbanzos, pero éstos ya estaban cocidos). Se admiraba viéndome caminar, mientras ella no era capaz de dar dos pasos seguidos. Me obligó a enseñárselos, y al ver que estaban cocidos nos entró la risa. Yo, con sorna, le ofrecí cocer su abalorio, ja, ja ja. Y con eso se terminaron los sacrificios voluntarios.

http://www.alfayomega.es/Revista/2008/609/06_aquiahora4.php

 

Ordinazione Diaconale in Italia Sud
Il 3 maggio u.s., sarà la solenne celebrazione di ordinazione diaconale di quattro giovani religiosi della Provincia della Natività (Italia Sud):

• Fr. Jean Florent Igor Ntandou
• Fr. Lukasz Janecki
• Fr. Mouzabakani Emka Delfy Amour
• Fr. Daniel Da Silva Gonçalves

La celebrazione sarà presieduta da S.E.R. Mons. Domenico Sigalini, Vescovo di Palestrina nella parrocchia Madonna della Grazia di Andria, alle ore 18.00.

Auguri ai confratelli.

 

El Personaje

Bro. James Mark Adame

I, James Mark B. Adame, was born on April 28, 1979 in my hometown of Tagoloan, Misamis Oriental, Mindanao, Philippines to a loving parents namely Zenon Seno Adame and Trifina Bayhon Adame. I am the eldest among four siblings. My only brother is named James Paul while my other two younger sisters are Jessel Honey Lyn and Ivy Rose. Coming from a predominantly Catholic Asian country, it never was a question of my family where the children would school but to a private school run by Catholic nuns and priests. I was sent directly to the monastery run by the Benedictines during college. My growing up years was very much influenced by my family’s religiosity and prayer life not to mention that my father was a former seminarian and an uncle was a Benedictine monk. The highlight and nudging event that made so much lasting impact on my personal life to pursue religious life was the visit of Pope John Paul II to my country and being involved in the World Youth Day activities.

I believe in the saying that things happen for a reason. During my college years I met a fellow countryman in the monastery who once visited the Trinitarians in Hyattsville, MD. He regaled me with the Trinitarian’s mission and way of life that piqued my interest. With strong determination compounded with fervent prayers, the events leading to my joining the Trinitarians in Baltimore happened so fast and smoothly. It was only when I had my plane ticket for my US departure did my family know about my dreams of pursuing religious studies abroad which made them happy and shocked as well. Initially, I visited the Trinitarians in Baltimore for a look-and-see if this was indeed my desire to continue higher religious studies. Suffice it to say, the rest is history. A continuing history amassed of blessings and trials made me realize and appreciate what the Lord has been given me. He has been guiding me all along this spiritual journey.

Postulancy stage was exciting and challenging for me in the sense that I had to shed off my Filipino mentality and attitudes to start building all over again my new identity. I had to immerse myself with the American culture so to speak. University life was equally trying as I had to prove not only to myself but also to the Trinitarian community that I had what it takes to be molded into religious life academically and spiritually. Living in close quarters with fellow seminarians from different nationalities and cultures was an eye opener for me. It was almost insurmountable when homesickness and loneliness hit me as it was like cutting an umbilical cord from my family most especially that my mother’s emotion was so intense to control. However, being with the caring and loving Trinitarian family and co-seminarians my age, I surpassed that phase. Community life during those years has strengthened me emotionally, physically and spiritually.

On the other hand, Novitiate years were formative ones for me in terms of discipline coupled with the added responsibilities within the Trinitarian set-up. Great anticipation too was building up within me especially as I was to receive my habit and pledged vows. The moment I received my first vows I felt overjoyed and so confident that I was really in the right direction of my life. How totally wrong I was when I felt the pull of the outside world. I left the Trinitarian Order after four years.

Being out from the structured Trinitarian life and living with my family back in the Philippines for four years, I underwent wide range of positive and negative experiences which I would like to think that He made me undergo to really strengthen and help me grow to maturity. In all those years I was living a life so totally opposite of what I experienced with my Trinitarian life. Again, He manifested in various ways that "things happen for a reason". I woke up one day and a sudden pang of loneliness and emptiness engulfed my being. I reached a point that I just had about enough of living the life outside. On the outside, everyone thought I was really happy and enjoying being away from religious life. There were countless nights that when I am alone and in deep thoughts and prayers, I realized that I sorely missed the Trinitarian way of life. I had so much discerning to do. I went on self-retreats for my direction. I finally realized that I indeed was lost and longed for my previous Trinitarian family.

I am so blessed that He has not given up on me of His calling me back to be of service to Him. After much anticipation and with great joy and thanksgiving, I was accepted back to the loving fold of the Trinitarian community. With a long absence of four years, again I had to "rebuild" myself in boosting up my insecurities of immersing myself back into the Western world. But relearning and bonding with my fellow Trinitarian family was a huge relief as I could say to myself that I still had "it" in me. It is not sufficient for me to describe in words the awesome joy and happiness in getting myself geared up for academic studies, the many challenges and responsibilities imparted to me in helping out in many ways my Trinitarian family and its mission, but most of all the wonderful, positive changes of the Trinitarian ways in terms of management and personalities involved.

The second time I went through my Simple Profess vows, I was even more awed with His ways of enlightening me of the glorious mysteries He has bestowed in my "second-time-around" spiritual journey. I just want to point out the many blessings I have received from Him that whenever I am in doubt or lonely or feeling restless, everywhere I turn, someone is always there with an extending hand offering to help and guide me to figure out a way to get me to where I want to be in this spiritual journey. I have more appreciation and equally happy whenever I don my habit and the awesome responsibilities that go with wearing it.

As of this year, I am preparing for my solemn profession. Part of it is to spend a few months in Rome together with my fellow Trinitarian brothers all over the world. It is a time to recommit ourselves to the Trinitarian Order and to deepen our understanding in ways that could make us better person or better yet future leaders, ministers, brothers, fathers, etc. in the Order.

I still have so much to share but I would just like to stress to those who will be following in our footsteps some wisdom shared by the elders: it is in focusing on the journey now that matters and not the end goal or destination. Because when we focus on our journey now, we internalize the enjoyment and satisfaction of what we are doing and undergoing. And when we do experience the ups and downs of our present journey, we then get to our goal and destination with a clear view and conviction of our mission for Him.

 

La Pagina di Mons. Di Donna
Don Carmine Catalano
Pensieri del Venerabile Giuseppe Di Donna

• Qual è la gloria di Gesù, tale sará anche quella dei membri, ad una sola condizione: patire assieme per essere con Lui glorificati.

• Ricambieremo, come Dio ce ne darà la capacità, l’amore che Egli ci porta.

• Dio ci genera, non nella natura, ma nella grazia, ci dà perciò una vita soprannaturale per cui siamo poco meno degli angeli.

• Il ricordo frequente delle verità eterne mantiene vivo il desiderio del Cielo.

• Dio risiede nell’anima mia come amico carissimo, consolatore, padre amatissimo dell’anima nostra, come Santificatore.

 

Cumpleaños y Efemérides
26 de abril al 2 de mayo de 2012.
Felicidades

26 P. Horacio Ángel Lanzone, del Vicariato de España Sur, nacido en Ticino (Córdoba - Argentina) en 1927
Las Hermanas Trinitarias de Madrid celebran la fiesta de la Virgen del Buen Consejo, Patrona del Instituto.

28 P. Jesús Herrera, de la Provincia de España Sur, nacido en Vara de Rey (Cuenca) en 1935
P. Manitra N. G. Randriamalala, de la Provincia de Madagascar, nacido en Ankadinondry-Sakay en 1973
Fr. Jean Joseph Rakotonanahary, de la Provincia de Madagascar, nacido en Carion-Manjakandriana en 1974
Fr. James Mark Adame, de la Provincia de USA, nacido en Tagoloan (Misamis Oriental – Filipinas) en 1979
P. Clayton dos Santos, de la Provincia de Italia Sur, nacido en Sao Paulo (Brasil) en 1982
Fr. François Rakotofanomezantsoa, de la Provincia de Madagascar, nacido en Tuléar en 1986

29 Fra. José Martínez Laguna, de la Provincia de España Sur, nacido en Pozo Alcón (Jaén) en 1941

30 P. Luca Volpe, de la Provincia de Italia Norte, nacido en Savignano Irpino (Avellino) en 1943

01 P. José María Arbizu, de la Provincia de España Norte, nacido en Oco (Navarra) en 1936
P. John Leo Dorn, de la Provincia de Estados Unidos, nacido en Baltimore en 1942